viernes, 16 de noviembre de 2012

Un submundo.

Hola hombre. ¿Sabes que te estás destruyendo a ti mismo? Ja, pobre de ti. Ja, tonta yo por dejarme influir por ese corazón de ave rapaz. Idiota. Te mientes a ti mismo y no sabes que la mentira más grande que existe eres tú. Creas mierda de donde no la hay, y una vez que has removido todas las tinieblas, escapas. Te matas, me dañas, te creces, me ignoras... ¡EL MUNDO NO ESTÁ A TUS PIES, INÚTIL! Seguramente el mendigo que está en la esquina pidiendo para sus tres hijos dejándose arrastrar vale más que tú. Seguramente, el hijo de la vecina que va a Cáritas todos los viernes es más feliz que el tuyo. Seguramente, el cocido de la abuela de la calle de enfrente que sólo tiene un par de zapatos y cuatro camisetas esté más bueno que el de tu robot de cocina de seiscientos cuarenta y tres euros. La señora que se sienta al lado tuya en el autobús cuando hay catorce sitios libres no está loca, necesita compañía, charla, un poquito de amor... ¿COMPRENDES YA EL MUNDO? ¿ENTIENDES ESTA PUTA SOCIEDAD? Pues bien, reza mucho para que el niño del que te reías en el colegio no sea tu próximo jefe.

No hay comentarios:

Publicar un comentario