Sed realistas, pedíos lo imposible.
lunes, 26 de noviembre de 2012
¿Eres infinito?
Veinte años. Te puedes comer el mundo de un sólo bocado. Ilegal, insaciable... te retas con Baco, tienes el poder, la inteligencia, la madurez, la fuerza... eres Zeus. Si no tienes ganas de hacer algo, no lo haces. Es ley. Pero yo voy a cambiarlo, voy a transformar una regla y la voy a hacer pluma. Yo no voy a cumplir veinte; cumpliré seis veces quince. Seré infinitamente joven y me vas a acompañar en el largo camino... y vete olvidando de tu opinión porque te quedas conmigo. Y siempre me pondré vaqueros y botas cortas, y me cogeré viajes sólo de ida... En fin, veinte años tuyos, son infinitos míos. Algún día te enseñaré a jugar a Peter Pan...
viernes, 16 de noviembre de 2012
Un submundo.
Hola hombre. ¿Sabes que te estás destruyendo a ti mismo? Ja, pobre de ti. Ja, tonta yo por dejarme influir por ese corazón de ave rapaz. Idiota. Te mientes a ti mismo y no sabes que la mentira más grande que existe eres tú. Creas mierda de donde no la hay, y una vez que has removido todas las tinieblas, escapas. Te matas, me dañas, te creces, me ignoras... ¡EL MUNDO NO ESTÁ A TUS PIES, INÚTIL! Seguramente el mendigo que está en la esquina pidiendo para sus tres hijos dejándose arrastrar vale más que tú. Seguramente, el hijo de la vecina que va a Cáritas todos los viernes es más feliz que el tuyo. Seguramente, el cocido de la abuela de la calle de enfrente que sólo tiene un par de zapatos y cuatro camisetas esté más bueno que el de tu robot de cocina de seiscientos cuarenta y tres euros. La señora que se sienta al lado tuya en el autobús cuando hay catorce sitios libres no está loca, necesita compañía, charla, un poquito de amor... ¿COMPRENDES YA EL MUNDO? ¿ENTIENDES ESTA PUTA SOCIEDAD? Pues bien, reza mucho para que el niño del que te reías en el colegio no sea tu próximo jefe.
jueves, 15 de noviembre de 2012
Más o menos...
Son las 3:27 de la mañana. Estoy borrachísima. Me parece que nunca voy a cruzar el pasillo, abrir la puerta y tirarme en la cama. Por fin llego. Cama, hoy estás especialmente blandita... pero de repente, BUM. Llegas a mi cabeza. No, joder, no, otra vez tú no... es hora de dormir, no de deleitarme pensando en ti... no. Pero eres como un tatuaje, puedo taparte para que nadie te vea, pero nunca jamás podré borrarte de mi piel. Eres irresistible. Miro al techo y te veo, ¿cómo puede ser eso? Tú, hoy. Yo, siempre. ¿Entiendes? Pero otro día, otra noche, otra semana y otro mes me llevaré con un nudo en la garganta cada vez que te vea. No va a cambiar, entiéndelo. Eres inevitable.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)