jueves, 15 de noviembre de 2012

Más o menos...

Son las 3:27 de la mañana. Estoy borrachísima. Me parece que nunca voy a cruzar el pasillo, abrir la puerta y tirarme en la cama. Por fin llego. Cama, hoy estás especialmente blandita... pero de repente, BUM. Llegas a mi cabeza. No, joder, no, otra vez tú no... es hora de dormir, no de deleitarme pensando en ti... no. Pero eres como un tatuaje, puedo taparte para que nadie te vea, pero nunca jamás podré borrarte de mi piel. Eres irresistible. Miro al techo y te veo, ¿cómo puede ser eso? Tú, hoy. Yo, siempre. ¿Entiendes? Pero otro día, otra noche, otra semana y otro mes me llevaré con un nudo en la garganta cada vez que te vea. No va a cambiar, entiéndelo. Eres inevitable.

No hay comentarios:

Publicar un comentario